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Beneficios del aceite de Rosa Mosqueta

La Rosa de Mosqueta es un regenerador natural, antioxidante, hidratante, nutritivo, reafirmante, reparador y repigmentante, entre otras propiedades. Se utiliza  para cicatrizar heridas, borrar estrías, atenuar arrugas, eliminar manchas en la piel, recomponer la tersura de la piel en caso de quemaduras.

aceite_rosa_mosqueta en Panamá

Tiene propiedades curativas y cosméticas que fueron  un secreto bien guardado de los pueblos durante siglos. Ahora han sido validadas por la investigación científica en todo el mundo. De sus semillas se obtiene un aceite amarillento que es considerado como uno de los regeneradores y rejuvenecedores dérmicos más poderosos que existen y que además, no produce efecto secundario indeseable alguno, se ha comprobado que este aceite ayuda a prevenir el cáncer cutáneo provocado por la sobreexposición al sol, que contribuye a una más rápida reparación de pieles quemadas o expuestas a radiación, atenúa o incluso borra cicatrices hipertróficas, previene y combate las antiestéticas estrías y regenera más rápidamente los tejidos tras una cirugía además de retardar la aparición de los signos de envejecimiento cutáneos, entre otras propiedades.

Beneficios del aceite de Rosa Mosqueta

  • Regenera los tejidos: Este aceite, rico en ácidos grasos, acelera el ritmo de regeneración y reparación. De hecho es el regenerador de la piel más potente que se conoce. De ahí que cada vez más cirujanos lo empleen para tratar la piel tras una cirugía o en casos de quemaduras, cicatrices, estrías, úlceras por decúbito, arrugas y cualquier condición en que la piel necesite regenerarse. Por ejemplo, se ha comprobado que ayuda a reparar las pieles dañadas por quemaduras de primer y segundo grado, las provocadas por el sol e, incluso, las quemaduras por radiación. Pero también es muy útil para recuperar la piel después del sol, de la depilación, de un peeling, del afeitado, etc.

  • Estimula la producción de colágeno y elastina: Pero sus efectos no se quedan sólo en la epidermis sino que trascienden a capas más profundas de la piel donde revigoriza los fibroblastos, células dérmicas que producen colágeno y elastina responsables de la firmeza y elasticidad de la piel y del tejido conjuntivo, y muy implicadas -como veremos- en la aparición de estrías.
  • Atenúa las cicatrices de cualquier etiología: Aunque sean antiguas, hipertróficas, queloides, producidas por acné o varicela, resultantes de un trasplante de piel, de una operación quirúrgica o de un accidente. Todas mejoran notablemente su aspecto con el aceite de rosa mosqueta, y la piel se alisa además de recuperar su suavidad y tersura. Así al menos quedó demostrado ya a raíz de aquel primer estudio realizado en la universidad chilena.

  • Hidrata en profundidad: El aceite de rosa mosqueta refuerza la barrera de ceramidas en el interior de las células epidérmicas reduciendo así la pérdida de agua de la piel. Además, por su alto nivel de penetración también incide en cambios dérmicos que favorecen la hidratación profunda de la piel, especialmente de las zonas más proclives a la aparición de arrugas o asperezas (manos, talones, codos, etc.)
  • Combate el envejecimiento: Al nutrir e hidratar las células el aceite de rosa mosqueta -usado a diario- ayuda a eliminar las arrugas no profundas, a retardar la aparición de otras y a atenuar las líneas de expresión. Asimismo previene los signos de fotoenvejecimiento mediante la autogeneración de melanina. La piel recupera su frescura y lozanía y de ella se borran las antiestéticas bolsas y ojeras que envejecen el aspecto de las personas que las sufren.
  • Redistribuye la pigmentación de la piel: Por su capacidad de generar melanina el aceite de rosa mosqueta ayuda a corregir los problemas cutáneos debidos a una sobreexposición al sol, entre ellos las manchas solares. Además uniformiza el tono de la piel de todo el cuerpo y elimina hiperpigmentaciones como melasmas, cloasmas y léntigos.
  • Ayuda a prevenir el cáncer cutáneo: Y lo hace a través de varios mecanismos. Por ejemplo, activando la autogeneración de melanina o minimizando los efectos negativos de la radiación ultravioleta gracias a su reconocida capacidad antioxidante y neutralizadora de radicales libres.
  • Mejora la circulación sanguínea: El aceite de rosa mosqueta acelera y regula el ritmo de microvascularización, es decir, mejora el flujo sanguíneo y la reposición de sustancias nutricionales de las zonas en las que se aplica.
  • Tiene propiedades antiinflamatorias: Se ha comprobado que reduce la inflamación y congestión de los tejidos.
  • Es energetizante: Proporciona a las células energía metabólica para que puedan llevar a cabo sus importantes funciones.
  • Restaura y protege el cabello: Actúa como reparador natural del cuero cabelludo y del cabello, especialmente cuanto éste está seco, teñido o dañado por el sol, el cloro, el frío, etc. Basta con aplicarlo en las raíces y dejarlo actuar durante un par de horas antes de lavar el pelo con normalidad. Los resultados son inmediatos.

La marca Uresim, presente en las farmacias de Panamá, dispone de una presentación del Aceite de Rosa Mosqueta Uresim 100% puro en 30 ml . Además, en este caso, y a diferencia de otros aceites, tiene la gran ventaja que es desodorizado.